Desaparecen en el camino

– Desaparecen miles de migrantes durante su paso por México; son condenados al olvido. – La búsqueda de migrantes desaparecidos tras llegar a este país es un gran pendiente de las autoridades, expone el activista Alejandro Solalinde; sus familias no los buscan por encontrarse en otro país y eso los condena al olvido.

por Christian García Muñoz y Joshua Hernández Salinas| Imagen Arte: Minoz | Reporte Indigo |17 de Julio de 2025 00:06 hs. México es el paso obligado para miles de personas que cada año salen de sus países con la esperanza de alcanzar Estados Unidos en busca de una vida más segura y digna. Pero en su tránsito por el territorio nacional, muchos migrantes desaparecen, atrapados en una red de violencia, criminalidad e impunidad.

Las rutas migratorias se han convertido en zonas de alto riesgo, donde los migrantes son vulnerables a secuestros, extorsiones, trata de personas y asesinatos.

“La migración es natural y también cambia, debe ser libre, debe ser un derecho, pero para miles de personas se ha convertido en una sentencia de muerte, debido a que, tras salir de sus países de origen nunca regresan”, asevera Alejandro Solalinde Guerra, sacerdote y fundador el albergue Hermanos en el Camino.

El activista, en entrevista con Reporte Indigo, manifiesta su preocupación porque no exista una investigación real para conocer los miles de casos no documentados de migrantes que han desaparecido en el camino, sin llegar a su destino —que generalmente es Estados Unidos— ni regresar a sus hogares.

“Las desapariciones de personas son el punto más profundo de autodestrucción humana. Llámese ceguera, maldad o perversión, pero es el punto más bajo en el que puede caer una sociedad y un ser humano. Cuando se hace eso con lo seres humanos, ya se tocó fondo y México tocó fondo”, declara Solalinde.

De acuerdo con el cura, hay un tema que no fue abordado por la anterior administración federal y tampoco por la actual: la desaparición de las personas migrantes. En ese sentido, hizo un llamado a que al gobierno mexicano empiece a investigar.

“Me llama la atención que en años anteriores sabiendo que hay tantos migrantes desaparecidos no hayan investigado nada. Y conste que yo estoy hablando de la etapa anterior a los Zetas, porque ellos crearon una forma de desaparecer completamente a las personas, no dejar ni rastro», señala Solalinde.

«Matarlos, descuartizarlos, ‘cocinarlos’ y dejarlos en cenizas para después separarlos en diferentes bolsas y llevarlos a diferentes lugares, ósea es el crimen perfecto. Jamás se va a saber qué pasó”.

embargo, dice, la problemática de desapariciones se está frenando, pues considera que ya no existe el mismo número de desapariciones que había: “lo que pasa es que el país no ha terminado de transformarse, la seguridad no acaba de consolidarse, los victimarios no dejan de estar ciegos y haciendo cosas abominables con el ser humano, eso poco a poco lo van a hacer”.

El olvido llega cuando nadie los busca
Actualmente no existe registro formal de las personas desaparecidas provenientes de países de Centro y Sudamérica y tampoco alguna iniciativa de esa región del continente que impulse su búsqueda y localización.

No se inician carpetas de investigación, debido a la distancia a la que se encuentran sus familiares, lo cual los condena al olvido.
Son pocas las familias de migrantes desaparecidos, en su mayoría en países como Honduras, El Salvador, Guatemala o Nicaragua, las que inician largas y dolorosas búsquedas, muchas veces sin apoyo estatal y enfrentando obstáculos legales y burocráticos.

De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), hasta el 15 de julio de este año, se reportaban 257 personas migrantes desaparecidas o no localizadas.

Esta cifra, de acuerdo con asociaciones dedicadas a la defensa de los derechos de personas en tránsito, está alejada de la realidad, debido a que existen miles de casos de personas que no se vuelven a comunicar con sus familiares y ellos no se encuentran en condiciones de trasladarse a México para presentar una denuncia.

El RNPDNO revela que, con base en los reportes presentados, el estado en el que más se han reportado migrantes desaparecidos es en Veracruz, territorio que es paso obligado de miles de personas durante todo el año y que fue también el lugar de refugio y empoderamiento de grupos criminales.
Veracruz, peligro latente

Al respecto, Solalinde recuerda que desde la administración de Fidel Herrera Beltrán, en Veracruz se ha hablado de lugares de entierro clandestino de migrantes.

“Veracruz es quizás, junto con Tamaulipas, donde se registraban más secuestros, desapariciones, asesinatos, mayores casos de trata y sicariato. Se ha tocado gracias a las madres buscadoras de toda la República Mexicana, se ha logrado encontrar algunos cuerpos”, asegura.

Sin embargo, lamenta que esa cantidad sea extremadamente menor en comparación con los miles de personas que han desaparecido desde el sexenio de Felipe Calderón: “pero no se ha sabido nada, no se ha investigado nada de fosas clandestinas de migrantes. Lo poco que sabemos es por la gente».

El panorama de Veracruz, precisa, era más complicado antes, cuando los Zetas adquirieron poder y “mandaban” en el territorio veracruzano: “es algo diabólico lo que hicieron los Zetas, es la perversión más grande que ha tenido el ser humano y las Fuerzas Armadas porque hay que reconocer que también participaron los GAFE (Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales)”.

El activista recrimina que tampoco haya habido una iniciativa de Centroamérica para poder emprender la búsqueda de los miles de ciudadanos de esa región que están desaparecidos. Pese a que años atrás han llegado caravanas de madres provenientes de países como Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y hasta Venezuela, esas campañas ya no se realizan.

“Encontraban sólo a una o dos personas, pero eso no representaba nada frente a los miles de casos que yo veía que estaban ocurriendo, eso permanece oculto y no se si algún día se vaya a investigar, si haya presupuesto o voluntad política para hacerlo, es como una misión imposible.

“Qué dinero nos sobra para un empresa tan importante como esa, nadie le ha querido entrar y la verdad es que Centroamérica tampoco los ha reclamado por que pensaban que estaban en Estados Unidos, trabajando, y que pronto iban a enviar algún dinero, pero nunca enviaron nada ni regresaron porque desapareció muchísima gente”, relata Solalinde a este medio.

Migración marca el rumbo del mundo

Debido a que se le ha señalado por presuntamente promover las caravanas migrantes y su paso por México, Solalinde fue cuestionado sobre la diferencia entre fomentar la migración y luchar por que se respeten los derechos humanos de las personas en tránsito, a lo que respondió que el mundo no tiene dueño.

“El único dueño es Dios. Las autoridades de una jurisdicción llamado país, solamente pueden ejercer autoridad mientras están en el cargo. El mundo da muchas vueltas y la migración también cambia, yo creo que la migración debe ser libre, debe ser un derecho, nadie verse obligado a dejar su país de origen si no quiere”, declara.

Explica, además, que la migración está marcando el rumbo del futuro del mundo y que México tiene una gran vocación no sólo por su situación geográfica y sociopolítica, sino por el trato que da a las personas que están pasando por el país.
“Lo ideal es que encuentren en sus lugares de origen facilidades para transformar su país para generar una democracia, una mejor distribución de los bienes de la tierra y que vivan en paz”.

Cómo es transitar por México
Las condiciones actuales tanto en México como en Estados Unidos agudizaron la precarización de la vida de miles de migrantes, ya que las políticas xenófobas de Washington y la falta de actuación por parte del gobierno mexicano han dejado a estos grupos en manos del crimen organizado.

Extorsión, tráfico de personas, secuestro exprés, violencia sexual, homicidio, reclutamiento forzado y desaparición son los principales crímenes de los que son víctimas las personas en tránsito. Además, al tratarse de una minoría vulnerable, también son objeto de discriminación, realidad que se ha exacerbado con los discursos de odio del presidente Donald Trump.

De acuerdo con la demógrafa y presidenta de El Colegio de México, Silvia Giorguli, existe un traslape entre las rutas migratorias y las actividades del crimen organizado. Y aunque este fenómeno no es nuevo, en la última década se ha consolidado por las políticas “controlistas” por parte del Estado mexicano.

«Esta política controlista ha llevado a que cada vez sea un negocio más lucrativo el tráfico de personas y el crimen organizado lo ha entendido […] Las políticas más controlistas generan un auge de esta ‘industria’», asegura.

Miles de migrantes ‘atrapados’ en México

Con la cancelación intempestiva del CBP One (trámite migratorio para solicitar asilo político en EEUU), en enero de este año, miles de migrantes se quedaron atrapados en México, advierte Gabriela Hernández, fundadora de Casa Tochan.
La directora del albergue explica que una condición para solicitar la CBP One es no haber pedido asilo político en ningún otro país; asimismo, para poder ser considerado refugiado en México se cuenta con 30 días para pedir dicho estatus.

Esto se traduce en que miles de personas que no solicitaron asilo en México porque iban rumbo a EEUU se quedaron atrapados en el país sin la posibilidad legal de solicitar refugio; aunado a ello, la defensora de migrantes advierte que no hay voluntad del Estado mexicano por flexibilizar la solicitud de asilo como ha sucedido en sexenios anteriores.
«Si el gobierno mexicano no flexibiliza sus trámites para solicitar refugio, muchos van a ser rechazados […] y no se ve voluntad del gobierno para hacer regularizaciones temporales».

Es en este contexto donde surgen testimonios como el de Mauricio, quien salió de Venezuela y llegó a EEUU hace tres años; sin embargo, por temor a las políticas de Trump, vino a México en espera de mejores tiempos.

Mauricio relata que a lo largo de su travesía fue expuesto a muchos tipos de violencia, pues, mientras atravesaba el duelo de dejar a su hija de 16 años en Virginia, se tenía que esconder del crimen organizado aquí en México.

“La situación en la frontera es muy peligrosa. Una vez que pasas la frontera (México-EEUU), hay muchas asociaciones delictivas que buscan sacar provecho de nosotros y nadie hace nada”, relata Mauricio

«Hay más de 230 mil venezolanos desaparecidos en la frontera y no hay rastro de ellos de ningún tipo. Hay grupos que ofrecen oportunidades de trabajo o de quedarse en México pero engañan a las personas y las secuestran y el gobierno mexicano no pone mucho interés en ese tipo de temas”, relata en entrevista para Reporte Indigo.

Ante esta situación, Silvia Elena Giorguli, presidenta del Colmex, explica que para romper el traslape migración-crimen organizado, deben existir canales regulares y seguros para la migración, pues con eso se desvincula a los generadores de violencia de los grupos vulnerables que buscan transitar libremente por México.

Migrantes son actores de cambio
“El tema de la migración es un tema de pobreza, por eso Donald Trump y su grupo de magnates son aporofóbicos, odian a los pobres y por lo tanto a los migrantes. No están en contra de la gente de arriba”, considera Alejandro Solalinde quien califica a los migrantes como una fuerza extraordinaria y como actores de un cambio profundo en el mundo.

“La gente podría verlos como víctimas (…) yo los veo como los futuros administradores de Estados Unidos y de Europa. Donald Trump, el supremacismo y toda forma de racismo va a pasar, pero los migrantes y los pobres van a seguir”.

De acuerdo con la percepción del fundador del albergue Hermanos en el Camino, en Oaxaca, los mismos migrantes serán un factor de corrección de todo el mundo, pero sobre todo los hispanos que son la mayoría.

“México va a poder hacer maravillas si no tiene la presión constante de Estados Unidos. Es un gran país con una vocación humanista y hospitalaria; es un país abierto y por eso persiste la política de contención que habíamos vivido en años anteriores, México avanzará mucho en cuanto tenga esa tutela”, considera.

En ese sentido, comparó las acciones promigrantes de México con las de Estados Unidos que, dice, no tiene una garantía de aplicación correcta de protocolos porque tiene un presidente inconsistente: “es un personaje incierto».

«Está terrible lo que voy a decir pero es la verdad: él es un hombre fallido, como ser humano. Entonces así no se puede hacer nada si no acaban por quitarlo con un juicio político, acabará por destruir su país y también el sistema”, opina Alejandro Solalinde

El entrevistado califica a EEUU como un imperio en decadencia, cuyo sistema se desmorona y eso generará un cambio en la población norteamericana para formar un nuevo país.

Lo anterior, debido a que México es un país que está buscando su independencia y su autonomía. La dependencia con EEUU es muy grande pero, reitera, gracias a Donald Trump, México se está viendo obligado a buscar otros caminos, diversificar su comercio y relaciones internacionales.

“México es ya una potencia, pero va a ser una potencia, en su momento, mucho mejor que Estados Unidos, humanamente hablando, en sus leyes, en su gente, en su cultura y no tendrá ninguna comparación con ese país”.

Se confiesa optimista de que México ha ganado prestigio a nivel internacional, es visto como un país con una histórica ejemplar de lucha y, aunque los gobiernos corruptos dieron la imagen de un país corrupto y un pueblo echado a perder, el país seguirá ganando presencia a nivel internacional pero no como una potencia hegemónica o supremacista.
El camino es la rehumanización

Frente al panorama complejo por la tensión politico migratoria con EEU, el padre Alejandro Solalinde comparte que lo que se tiene que hacer es emprender un camino humanista, “el reencuentro con uno mismo, un camino de rehumanización, un encuentro con Dios también y México tiene todos esos elementos para hacerlo”.

Asegura que es importante emprender un camino de respeto, de valoración y de dignidad del ser humano, de la unión de organizaciones, de generar sinergia para construir un México diferente. Considera vital que todas las personas tengan la suficiente formación de la conciencia.

“Es tiempo de construir, de tener esperanza, de tener paciencia al saber que los cambios no son de la noche a la mañana y más por que se tocó ese fondo, no es fácil ni rápido salir de ese atolladero, la esperanza que nos da Jesús es que las cosas pueden cambiar”, finalizó.

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